La diversidad biológica o biodiversidad es la variedad de formas de vida, especies o paisajes que habitan los diferentes rincones del planeta, ya sea en las estepas, el océano o altas montañas. Diversidad que, lamentablemente, en los últimos años ha disminuido dramáticamente debido a la desmedida presión humana sobre la naturaleza.

Se estima que actualmente,  un millón de especies animales y vegetales están en peligro de extinción. Año a año la disminución de la biodiversidad avanza a una velocidad alarmante y  las principales razones son: la pérdida de hábitats, explotación de recursos naturales, contaminación, enfermedades, especies invasoras y la crisis climática, todos derivados de la acción humana, es por ello la importancia de actuar cuanto antes y cambiar la forma en que nos relacionamos con la naturaleza. 

Sabemos que la salud del planeta depende de la variedad de seres vivos  que habitan en la tierra y sus interacciones,  ya que estos prestan diferentes servicios ecosistémicos como proporcionar aire y agua limpia, alimentos, protección contra la erosión y los fenómenos climáticos extremos, etc. Sin embargo, la sobreexplotación de recursos tiene a miles de especies en una encrucijada vital y la pérdida de biodiversidad aumenta cada año. Por ejemplo, informes de la WWF señalan que entre 1970 y 2016 las poblaciones de especies de vertebrados han disminuido un  68%1 y un 8%2 más de lo que señala el mismo informe dos años atrás. 

El océano es un enorme universo de biodiversidad, alberga desde las especies más grandes como la ballena azul o el huiro gigante, hasta las más pequeñas, como el fitoplancton, grupos de microorganismos que realizan fotosíntesis en el océano. Se estima que en el océano habitan unas 250.000 especies conocidas3 y quedan muchas más por descubrir. Prácticamente dos tercios de las especies marinas del mundo no se han identificado aún. Sin embargo, según la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES), el 66 %4 de los océanos se encuentra deteriorado. 

Foto por Catalina Velasco
Foto por Catalina Velasco

Toda la vida que habita el océano es fundamental para el funcionamiento del planeta, allí es producido la mitad del oxígeno que respiramos, y se absorbe más de un cuarto del dióxido de carbono de la atmósfera. Por eso, cuidar la diversidad biológica del océano ayuda a mitigar los efectos de la crisis climática y ecológica.

El respeto y conservación de la naturaleza debiese ser uno de nuestros pilares más importantes para el desarrollo sostenible los próximos años. Los ecosistemas marinos proporcionan innumerables servicios para las comunidades de todo el mundo y las consecuencias de la pérdida de la biodiversidad marina son muy graves para la subsistencia y prosperidad de muchas personas. 

En Chile, las amenazas a la biodiversidad también son críticas. Según el informe de la IPBES5, la pesca industrial cubre al menos el 55 % del océano, de esta, las costas de Chile y Perú son uno de los cuatro lugares del mundo donde está más concentrada. Para solucionar esta problemática han surgido distintos tipos de iniciativas que aúnan ciencia y trabajo con las comunidades locales para fomentar la conservación del mar.

En el archipiélago de Juan Fernández, por ejemplo, se han implementado distintas estrategias para conservar la langosta (Jasus frontalis), una especie característica de esta zona. Los pescadores artesanales se han organizado y han determinado tallas mínimas para evitar pescar a las juveniles, establecieron vedas y restricciones respecto a quienes pueden extraerlas, solicitaron al Estado declaraciones de área protegida, entre otras iniciativas. Gracias al trabajo colectivo de los habitantes de Juan Fernández, se ha logrado proteger uno de los laboratorios naturales más prístinos de Chile. Hoy en día los parques marinos del Archipiélago Juan Fernández y de las islas Desventuradas conforman la segunda Área Marina Protegida más grande de América. 

No estamos solos en el planeta, la diversidad biológica es lo que nos sostiene y cuidar la variedad de vidas y ecosistemas es vital para todo el planeta, por eso es urgente impulsar acciones que detengan sus amenazas y promuevan la conservación. Existen varias iniciativas en nuestro país que apuntan a eso y han demostrado tener éxito y beneficiar, tanto a las especies y hábitats marinos, como a las personas, esperamos acciones como estas se sigan esparciendo por todo el maritorio.

  1. Informe Planeta Vivo 2020 (datos hasta 2016) ​​https://wwfar.awsassets.panda.org/downloads/informe_planeta_vivo_2020_resumen_ejecutivo.pdf
  2. Informe Planeta Vivo 2018  (datos hasta 2014) http://awsassets.wwf.es/downloads/informe_planeta_vivo_2018.pdf
  3. Censo Vida Marina http://www.coml.org/
  4. https://es.mongabay.com/2019/05/oceanos-informe-ipbes-salud-video/
  5. Intergovernmental Science-Policy Platform on Biodiversity and Ecosystem Services