Un tiburón seda (Carcharhinus falciformis), fotografiado por primera vez con una lesión considerable en su aleta dorsal en julio de 2022 cerca de la costa de Florida, ha reaparecido casi un año después mostrando una recuperación casi completa de su aleta. Este evento marca la primera vez que se documenta la regeneración de una aleta dorsal en esta especie de tiburón​​​​​​.

El tiburón, un macho adulto, fue fotografiado inicialmente con una lesión que representaba aproximadamente el 20.8% de su aleta dorsal. La posición del desgarro coincidía con el lugar donde anteriormente había sido etiquetado por científicos. Se sospecha que la lesión fue causada por la extracción deliberada de una etiqueta de seguimiento por satélite con un objeto afilado. La razón de este acto sigue siendo desconocida​​​​.

Contrario a las expectativas iniciales de los investigadores, quienes temían que la lesión afectara gravemente la capacidad de natación del tiburón, este fue visto 332 días después en aparente buen estado de salud, con su aleta dorsal notablemente regenerada. Se estima que recuperó alrededor del 87% de su aleta, mostrando una habilidad sorprendente para la regeneración​​​​.

Foto de la aleta regenerada
Foto de la aleta regenerada

Los investigadores aún no están seguros si el nuevo tejido es cartilaginoso como el resto de la aleta o si se trata de tejido cicatricial. Sin embargo, la observación de esta recuperación proporciona una oportunidad extraordinaria para investigar las capacidades de curación y regeneración de los tiburones seda, tanto en lesiones naturales como inducidas por humanos​​.

Este caso no solo destaca la increíble capacidad de regeneración de los tiburones, sino que también arroja luz sobre el potencial de recuperación de especies marinas ante lesiones traumáticas. En el pasado, se había documentado la regeneración de la aleta dorsal en un tiburón ballena, lo que indica que esta capacidad podría ser más común de lo que se pensaba anteriormente en diferentes especies de tiburones​​.

La investigadora Chelsea Black, de la Universidad de Miami, espera seguir observando al tiburón seda en los próximos años para entender mejor cómo maneja su recuperación a largo plazo​​. Este descubrimiento abre nuevas puertas en la comprensión de la biología de los tiburones y su asombrosa capacidad de sanación.

Puedes revisar el estudio completo en el siguiente link:

Resilience in the Depths: First Example of Fin Regeneration in a Silky Shark (Carcharhinus falciformis) following Traumatic Injury (hindawi.com)